Mucopolisacaridosis tipo IV [explicación]

Segun Wikipedia

La mucopolisacaridosis tipo IV o MPS IV, también conocida como enfermedad de Morquio en recuerdo del pediatra uruguayo Luis Morquio que la describió por primera vez, es una enfermedad congénita causada por la deficiencia de la enzima N-acetilgalactosamina 6 sulfatasa (MPS IV tipo A) o de la enzima B-Galactosidasa (MPS IV tipo B). Estas anomalías enzimáticas tienen como consecuencia que se acumulen en diferentes tejidos del organismo cantidades elevadas de mucopolisacaridos.
Se incluye dentro de las tesaurismosis o enfermedades por deposito. Su frecuencia es un caso por cada 100.000 o 200.000 nacimientos aproximadamente y esta considerada una enfermedad rara.
Produce anomalías esqueléticas graves que ocasionan baja talla o enanismo, deformidades de la columna vertebral como escoliosis o cifosis, perdida de audición, anomalías visuales por opacidad de la córnea, lesiones hepáticas, cardiacas y respiratorias. Por todo ello la esperanza media de vida de las personas afectadas es de 40 años.
Las dos variedades de la enfermedad A y B presentan síntomas similares y solo se distinguen en estudios de laboratorio que demuestren cual es la enzima ausente.

Segun otras fuentes 

Síndrome de Morquio
Es una enfermedad hereditaria del metabolismo en el cual el cuerpo carece o no tiene suficiente cantidad de una sustancia necesaria para descomponer cadenas largas de moléculas de azúcar llamadas glucosaminoglicanos (anteriormente denominados mucopolisacáridos).
El síndrome pertenece a un grupo de enfermedades llamado mucopolisacaridosis (MPS) y específicamente se conoce como MPS IV.

Causas
El síndrome de Morquio es un rasgo autosómico recesivo, lo que quiere decir que ambos padres tienen que transmitirle el gen defectuoso al hijo para que éste desarrolle esta enfermedad.
Existen dos formas del síndrome de Morquio: el tipo A y el tipo B.
  • Las personas con el tipo A no tienen una sustancia (enzima) llamada galactosamina -6- sulfatasa.
  • Las personas con el tipo B no producen suficiente cantidad de una enzima llamada beta-galactosidasa.
El cuerpo necesita estas enzimas para descomponer una cadena larga de moléculas de azúcar llamada cadena de azúcar de queratán sulfato. En ambos tipos, se acumulan cantidades anormalmente grandes de glucosaminoglicanos en el cuerpo y el cerebro, lo cual puede causar daño a órganos.
Se estima que el síndrome ocurre en uno de cada 200.000 nacimientos y los síntomas generalmente comienzan entre las edades de 1 y 3 años. Un antecedente familiar de este síndrome eleva el riesgo para desarrollar esta afección.

Síntomas
  • Desarrollo anormal de huesos, incluyendo la columna vertebral
  • Tórax en forma de campana con las costillas ensanchadas en la parte inferior
  • Rasgos faciales toscos
  • Articulaciones hipermóviles
  • Piernas en X
  • Cabeza grande (macrocefalia)
  • Estatura baja con un tronco especialmente corto
  • Dientes ampliamente espaciados
Pruebas y exámenes
El médico llevará a cabo un examen físico y pruebas que pueden revelar:
  • Curvatura anormal de la columna (cifoescoliosis)
  • Opacidad de la córnea
  • Soplo cardíaco (regurgitación aórtica)
  • Hernia inguinal
  • Hepatomegalia
  • Pérdida de la función nerviosa por debajo del cuello
  • Baja estatura (en especial tronco corto)
Generalmente, primero se hacen los exámenes de orina que pueden mostrar mucopolisacáridos adicionales, pero que no pueden determinar la forma específica de MPS.
Otros exámenes pueden abarcar:
  • Hemocultivo
  • Ecocardiografía
  • Pruebas genéticas
  • Audiometría
  • Examen ocular con lámpara de hendidura
  • Cultivo de los fibroblastos de la piel
  • Radiografía de huesos largos, costillas y columna vertebral
A las personas con el síndrome de Morquio se les debe hacer una resonancia magnética de la parte baja del cráneo y la parte superior del cuello para determinar si las vértebras superiores están subdesarrolladas.

Tratamiento
No hay un tratamiento específico para el síndrome de Morquio. Los investigadores actualmente están probando un posible tratamiento que involucra la sustitución enzimática.
Los síntomas se tratan a medida que aparecen. Una artrodesis vertebral puede prevenir la lesión permanente de la médula espinal en personas cuyos huesos cervicales estén subdesarrollados.

Grupos de apoyo
National MPS Society: Página web: www.mpssociety.org

Pronóstico
La función cognitiva (pensamiento) generalmente es normal en pacientes con el síndrome de Morquio.
Los problemas óseos pueden llevar a que se presenten complicaciones considerables. Por ejemplo, los huesos pequeños en la parte superior del cuello pueden deslizarse y dañar la médula espinal, causando parálisis. De ser posible, se debe realizar una cirugía para corregir tales problemas.
Las complicaciones del corazón (cardíacas) pueden llevar a la muerte.

Posibles complicaciones
  • Problemas respiratorios
  • Insuficiencia cardíaca
  • Daño a la médula espinal y posible parálisis
  • Problemas de visión
  • Problemas al caminar relacionados con la curvatura anormal de la columna y otros problemas óseos
Cuándo contactar a un profesional médico
Consulte con el médico si se presentan síntomas del síndrome de Morquio.

Prevención
Se recomienda la asesoría genética para los futuros padres con antecedentes familiares de síndrome de Morquio. La asesoría también se recomienda para familias que tengan un niño con este síndrome con el fin de ayudarlos a entender la enfermedad y posibles tratamientos.

Nombres alternativos
Mucopolisacaridosis tipo IVA; Deficiencia de galactosamina-6-sulfatasa; Mucopolisacaridosis tipo IVB; Deficiencia de beta galactosidasa; MPS IV

En lo personal 

Todas esas palabras y explicaciones no abarcan suficiente, se sufre fisica, emocional y socialmente. Tanto el afectado como su familia; padres, hermanos etc, sinceramente piensa positivo porque cuando crees que la situación no puede empeorar, la vida te sorprenderá  porque por lo general... si puede ponerse todo peor. 

Ten confianza en que si les toco esto es una forma de aprender de ello, superarlo o sencillamente ser un ejemplo a seguir como familia.