La vida

La vida cambia, ocurren cambios para bien o para mal pero que tarde o temprano pasaran y eso nadie lo puede evitar. Yo creo en el destino y este último año ha sido de locos ¿saben?
Personas que me rodeaban murieron pero también nuevos integrantes llegaron a la familia, demostrándome una vez más que todo ocurre por una razón.

Tal vez al principio solo vemos lo malo, eso que nos hace seres depresivos, quejicas y sin poder ver la luz ni sentir la esperanza. Yo la mayoría del tiempo siento como si tuviera a mi dementor personal aspirando cada una de mis pequeñas victorias, tomando mis alegrías y reduciéndolas a polvo.

Pero no todo es malo siempre habrán cosas buenas, intento verle el lado positivo a esto ¿sabes?
No sé, prender el calienta cama, tomar agua de manzanilla y leer un buen libro siempre me hacen mantener la confianza y fe en mi misma. Este año en enero se aprobó un tratamiento para mi enfermedad, hubiera sido genial tenerlo cuando recién me descubrieron el síndrome pero él hubiera no existe; además de que todos los tropiezos que he tenido me han hecho pensar y ser como soy ahora y eso es algo que nunca deseare no haber vivido.