Tiempo


Como poder describir esa sensación de que estoy anclada en el tiempo, tal vez mis pensamientos son más profundos que hace diez años atrás, tal vez solo me he dedicado a ver pasar los meses y sobrevivir en vez de vivir cada día al máximo.

Cuando tenía seis años y me dijeron que no era igual a otras niñas nunca pensé en el futuro solo en lo que era mejor para mí en el presente, me llevaron con un grupo de niños con Mucopolisacaridosis y me hicieron convivir una tarde con ellos… la mayoría ahora están muertos. Solía pensar que yo no viviría mucho tiempo, nunca nadie se sentó y me explico con detalles de que iba esto o de que esos niños tenían un tipo de MPS más grave que el mío, tampoco tuve la confianza para decirle a alguien mis inquietudes.

Solo me dedique a ver como mis amigas podían saltar la cuerda desde la banca o jugar al pilla y arranca pensé, erróneamente, que mi papel era ser espectadora de la vida de los demás nada más. Ahora sé que él hubiera no existe pero me hubiera encantado que alguien me hubiera explicado cómo eran las cosas en realidad, pero en ese tiempo no habían grupos de apoyo como hoy en día, no conocía a nadie con mi enfermedad, yo solo escuchaba términos médicos que no comprendía en absoluto y tenía a mi mamá que no entendía mucho más que yo.

Ahora sé que mi enfermedad nunca debió definirme como persona, ahora sé que puedo hacer mi vida normal, ese consejo que siempre me repetían los médicos pero que yo no entendía ¿Cómo ser normal con una silla de ruedas? Bueno, ahora sé que la silla de ruedas, las muletas, mis aparatos y lentes solo son extensiones de mi misma y que no por ello significa que me impidan ser yo misma, tarde veinte años en averiguarlo y comprenderlo.

Siempre habrán cosas de las que me arrepienta, siempre estarán esas ganas de retroceder el tiempo, siempre deseare haber hecho las cosas de otra forma… pero ya nada puedo hacer contra eso y tal vez ese sea mi real desafío superar mis malas decisiones y los momentos que siempre querré haber vivido. Graduaciones, fiestas, amigos, noviazgos, mi adolescencia en general no la viví, tal vez si lo hubiera intentado pero no quería salir de mi zona de confort.

El tiempo pasa muy rápido no espera a nadie, mañana cumplo veintiún años y no me siento de esa edad porque sin contar mis pensamientos, sigo anclada en mis once años pues no he vivido mucho que digamos y mis horas en los hospitales y acostada por los dolores no cuentan en absoluto, solo trata de imaginarlo. Solo se la teoría de vivir en la práctica no tengo mucho de eso, pido permiso para beber cerveza, nunca he fumado y sigo virgen.

Libertad tampoco tengo siempre debo preguntar si puedo hacer algo, siempre he dependido de otros para casi todo, a mis doce años debían hasta llevarme al baño lo cual sigue siendo patético. Soy una mujer que se acostumbró a ese estilo de vida y estoy tratando de cambiarlo pero las viejas costumbres cuesta echarlas, lo reconozco.


Así que mi regalo ideal este año sería que me dejaran tomar una copita de piscosawer, reitero patético. Pero bueno así es mi vida.